LA TROVA
Venga. En honor a mis orígenes poéticos y al ilustre cuerpo de troveros del campo de Cartagena abordemos la quintilla de arte menor: ¡va por ustedes!
Francisco inicia:
Es la quintilla el primor
del arte de los troveros,
que, en un reto creador,
se las lanzan con ardor,
con deleite de terceros.
Y Enrique Isoba interviene:
Entrar en interacción
cuesta poco a los tinteros
en un acto de creación
sin dique de contención
ni delimitar linderos.
Francisco insiste:
Con la rima consonante
y ocho sílabas los versos,
es milagro emocionante
contestar en un instante
a los temas más diversos.
Y aquí interviene Nieves,
valiente aunque con melindres:
Pues que usted así lo quiere,
al otro foro me llego
que esta poeta se adhiere
al metro que usted prefiere
con su pericia de lego.
Aunque es mi primer quintilla,
en los retos no me arredro,
pongo mi arrojo en la quilla
y construyo esta barquilla
de versos en poliedro
Y Francisco, despistado, le da la bienvenida
usando por error el endecasílabo:
Por aquí Nieves, como de puntillas,
dice iniciarse en esto y no la creo,
pues irrumpe en el arte de quintillas
con tal talento, garbo y maravillas
que excede de aprendiz, por lo que veo.
Nieves gentilmente le disculpa y aclara:
Se pasa al arte mayor
como Pedro por su casa
y está claro, si señor,
que será todo un honor
amasar en esta masa.
Crea usted, caballero, lo que digo,
porque nunca había escrito una quintilla
no me gusta mentir, tengo un testigo,
sé que confirmarás -Hamal, amigo-
que yo nunca he versado en esta orilla.
Francisco aún confuso
acepta todo:
Ya la creo, no hay mancilla,
aunque mi mente confusa,
cuando observa su quintilla
(estrofa en nada sencilla),
dude que sea ciencia infusa.
Y Nieves reclama tema:
Cierto, no hay ciencia infusa,
nunca se nace enseñado,
en estos predios mi musa
ha aprendido y no es confusa
la magia que me ha brindado.
Y pues todo claro es
y cada cual sabrá cómo
le pido que empiece pues
a versar y sin traspiés
elija tema y aplomo.
Para no hablar por hablar
le propongo que versemos
con pericia en el rimar
y con destreza al tratar
los temas de los que hablemos.
Francisco improvisa, vacila,
se enrolla y disparata:
Puede ser tema el Amor,
aunque es camino trillado,
Patria, Vida, Ley, Honor,
y hasta la niña Leonor
que al punto nos ha llegado.
Pero mejor contenerse
porque, elevándose tanto,
hay peligro, de caerse,
los huesos descomponerse
con grave daño y quebranto.
Por proponer, propondría:
líricos, la SOLEDAD,
psíquicos, la HIPOCONDRÍA,
y en políticos tendría
que hablar de la INIQUIDAD.
Mas advierto con espanto
que son temas depresivos,
sin alegría ni encanto,
cuando la quintilla es canto
que pide sones festivos.
El caso pinta espinoso
(el tema me tiene en ascuas):
algo sencillo, gracioso,
jocundo, jacarandoso
y alegre como unas Pascuas.
Mas ¿qué hay alegre en España?
¿Alegre? - Las castañuelas.
¿Y en noviembre? - ¡La castaña!
Miren si no es cosa extraña:
¡la cosa apunta a Zarzuelas!
¡La castaña! Ese manjar
con cara de viejecita
cuando pilonga, o de asar
en la plancha del hogar,
que al calentarse crepita.
¡La castaña! Pan de Otoño,
postre de justo renombre
que nace erizo o madroño,
que al abrir parece un ....
y al marrón le da su nombre.
Pero voy disparatando
(se va el tema de mis manos).
Por no seguir desbarrando
la sesión voy rematando,
que me crecen los enanos
Nieves, condescendiente, pasa por alto la falta de inspiración y exceso de desenvoltura de su interlocutor y dice:
Es cierto es una castaña
sobre castañas hablar,
y aunque se advierte la maña
del trovero, no me engaña,
de aquesto quiso trovar.
Y trovó con tal acierto
que me ha dejado pasmada,
es por eso que le advierto
que elija otro tema, presto,
para seguir la jugada.
Por temas no quedará,
no me preocupa ninguno,
si propone advertirá
que de todos rendirá
mi pluma verso oportuno.
Más no hablemos de política,
me podría indigestar,
ni de religión, la lírica
de este tema lleva empírica
la secuela de rezar.
Espero pues otros temas
que le den soltura al lance,
sé que todos serán gemas
para engastar en morfemas
que harán que la lid avance.
SE DECIDE EL TEMA DE LA TROVA:
«las flores»
Francisco investido de dignidad botánica induce:
Hablemos, quizá, de flores,
-embriaguez de los sentidos-,
suavidad al tacto, olores,
maravillosos colores,
que son de Amor los latidos
Exuberante es la rosa,
que viste de terciopelo
su corola voluptuosa
al tiempo que, lujuriosa,
aguarda el polen del cielo.
y prosigue con ardor jardinero:
El clavel es la pasión
que revienta en los balcones;
en la corrida, emoción,
de verbena, insinuación
y sangre en las procesiones
Con tres colores al viento,
orgullo de las macetas,
se exhibe con miramiento
el hermoso pensamiento,
pariente de las violetas
Nieves incontenible y magistral se desborda en amapolas ¿quien podrá seguirla?
Pues de flores va el convite
hablaré de la amapola:
hermosa y tierna compite
con las flores en la elite
tras su sencilla aureola.
En los campos de trigales,
luce su roja alegría,
vive y muere en las carnales
esencias elementales
de la buena poesía.
Es la flor encantadora,
puede calmarle si duele,
sufrir con usted si llora
y es la caja de Pandora
que le brinda lo que anhele.
No se vende: se regala;
no se compra: se mantiene
al margen, en la antesala
de una vida que hace gala
del buen sol que la contiene.
Es del amor pregonera
y libre quiere vivir,
ni la rosa la supera
pues la rosa es traicionera
y la amapola elixir.
Amapolas
Has visto alguna vez cómo florecen
–rebosantes de amor- las amapolas,
cómo dejan su huella en los trigales
y tiñen –rojo en verde- tu mirada...
Has probado a sentir su tacto humilde,
su callada ilusión, su sobresalto,
su rito, su silencio, su ternura
abrazada a ese sueño de las olas...
Ellas saben que viven un segundo
y es eterna su vida silenciosa,
se desviven muriendo y se renuevan.
Son dulces mariposas atrapadas
que lucen la silueta inconfundible
del alma de las flores en abril.
Nieves dice: De todos es sabido que la amapola es mi flor preferida. Por eso he dejado aquí el soneto precedente.
Y Francisco, casi mudo,
solo llega a acertar
con el gentil Narciso:
Púdico, el narciso mira
su imagen, que el agua dora,
y tanto de sí se admira
que, con pasión que delira,
de su imagen se enamora.1
Nieves abunda y corrobora en cuanto al narciso se refiere:
El narciso se entretiene
-con aires de seductor-
en espejos y de ahí viene
la mala fama que tiene
el narciso soñador.
Como nace en primavera
-con el tiempo a su favor-
el arco iris se esmera
en cederle la bandera
de su estela de color.
Y aunque parezca una rosa
-por su aire arrollador-
su imagen es prodigiosa:
cada año es más hermosa
la flor del narciso en flor.
Y luego, muy femenina aunque retórica, se muestra suspicaz y documentada sobre los melindres
¿con melindres...?, ¿yooooo?
Acabo de darme cuenta,
caballero de una cosa
que corrobora la imprenta
de este foro, ¡es una afrenta!:
¿me ha llamado melindrosa?
Acaso...
¿Le parece que afectada
suena mi voz y mi acento?
me ha dejado anonadada
la visión de una jugada
que me planta en el asiento.
Tal vez usted me ha tomado
por la fruta de sartén
hecha con miel, que en bocado
de harina bien rebozado
se consume en el edén.
O...
¿Acaso piense que soy
la pasta de mazapán
que con azúcar le doy
-en rosquillas- a quién hoy
come en mi casa este pan?
O, en fin, ¿tal vez ya maquine
que un bocadillo infiriere
ser mi pluma? Sí, adivine
que todo lo que imagine
y mucho más ser pudiere.
Pero no empiece a temblar
que todo lo que ha escuchado
sólo son ganas de hablar
pues buscando en qué trovar
este cuento me he inventado.
Hamal, juzgandose
injustamente a sí mismo, de entrometido, comenta
Sigo con suma atención
este diálogo de aedas
y observo la discusión
con las adrenergias quedas
pero no sin emoción.
Francisco, con no menos
retórica, se excusa y
continúa su florido andar:
Melindres me refería
a dengues con la quintilla,
cuando afirmó no sabía
muy bien cómo le saldría:
le sale de maravilla.
Que cuando ingenio se tiene,
cuando el lenguaje se borda,
la inspiración luego viene,
la fantasía interviene
y el tintero se desborda.
Mi excusa le doy entera;
sigamos, pues, con las flores,
que la colección espera.
Elijamos la primera,
aunque con artes mayores:
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