Fotomontaje
Fotografías tomadas en Dublín y Belfast. Verano de 2005
Nieves Álvarez. Martín
Un día, mon amour...
Un día, mon amour, cualquier mañana
nos marcharemos lejos,
tan lejos que ni el tiempo
sabrá dónde encontrarnos,
sólo la dócil lluvia hollará los recuerdos
y dos cipreses mudos
nos cederán su sombra.
Un día, mon amour, el más pensado,
nos haremos al fin noche cerrada
y entre los trinos leves
de un canto indispensable
moriremos.
Un día, mon amour, cualquier mañana
se quedará dormida la luna en nuestros brazos,
y el viento, a «sotto voce»,
-con palabras de nieve y lapislázuli-
prenderá en el cristal la nana del olvido.
Un día, mon amour, el más pensado,
seremos el recuerdo de un poema de amor.
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